cerrar empresa si tengo deudas

¿CÓMO CERRAR MI EMPRESA SI TENGO DEUDAS?

Cerrar una empresa con deudas es un proceso complejo que involucra consideraciones legales, financieras y éticas. Cuando una empresa se encuentra en una situación en la que no puede cumplir con sus obligaciones financieras y decide cerrar, es esencial abordar este proceso de manera ordenada y cumplir con las obligaciones legales pertinentes.

Debido a la crisis financiera que vivimos actualmente está subiendo de manera alarmante el porcentaje de empresas que no pueden hacer frente a sus deudas y comienzan con impagos, no solo a Bancos, sino a proveedores y a entidades públicas como Hacienda y Seguridad Social.

Ante esta situación, muchos empresarios piensan que es el final y que no pueden hacer nada y abandonan la Sociedad a su suerte, sin saber que muchas de esas deudas se las reclamaran como Administradores de la mercantil.

Liquidar una empresa con deudas es posible mediante el Procedimiento de concurso de acreedores.

1. Evaluación de la Situación Financiera

Antes de tomar la decisión de cerrar la empresa, es fundamental realizar una evaluación exhaustiva de la situación financiera. Esto implica analizar las deudas pendientes, los activos disponibles y la capacidad real de cumplir con las obligaciones financieras. Una comprensión clara de la situación proporcionará una base sólida para tomar decisiones informadas durante el proceso de cierre.

2. Asesoramiento Profesional

Buscar el asesoramiento de profesionales legales y financieros es crucial en esta etapa. Los abogados especializados en derecho empresarial pueden proporcionar orientación sobre las opciones disponibles y ayudar en la planificación del cierre. Su experiencia puede ser invaluable para evitar complicaciones legales y garantizar que se sigan todos los procedimientos adecuados.

3. Tipos de Cierre

Existen varias formas de cerrar una empresa, y la elección dependerá de la situación financiera específica.

Algunas opciones comunes incluyen:

A. Liquidación – En este enfoque, los activos de la empresa se venden para pagar a los acreedores. Después de cubrir las deudas, cualquier remanente se distribuye entre los propietarios.

Una vez abonadas todas las deudas, se deben presentar las cuentas a cero y se procedería a dar de baja la mercantil ante los distintos organismos.

El problema principal de este método es que hay que tener activo y liquidez suficiente para hacer frente a la totalidad de las deudas o, en su defecto, negociar con los acreedores para que hagan quitas de los importes adeudados.

B. Concurso de Acreedores – Si las deudas son significativas, optar por un concurso de acreedores puede permitir una reestructuración ordenada o la liquidación bajo supervisión judicial.

Al contrario de lo que la gente piensa, un concurso de acreedores no es una manera de no pagar, sino todo lo contrario, lo que se intenta es que la empresa que se declara insolvente afronte el máximo número de sus deudas.

En el concurso de acreedores se puede intentar conseguir un Plan de Pagos o se puede solicitar la liquidación de la empresa.

El concurso de acreedores mediante un Plan de Pagos es una manera de cerrar una empresa, consiguiendo quitas y reestructurando la deuda.

Si se opta por la liquidación, el procedimiento comenzara con la venta de todo el activo que este en posesión de la empresa para pagar el máximo de las deudas posibles.

Una vez acabe el concurso de acreedores de manera satisfactoria el propio Juzgado cerrara la empresa y no se le podrá reclamar las deudas pendientes.

4. Notificación a Acreedores y Empleados

Una vez que se ha tomado la decisión de cerrar, es esencial notificar adecuadamente a los acreedores y empleados. Se deben seguir los procedimientos legales para garantizar una comunicación transparente y cumplir con las regulaciones laborales y comerciales vigentes. La anticipación y la transparencia en este proceso pueden ayudar a mitigar conflictos futuros.

5. Cumplimiento de Obligaciones Laborales

El cierre de una empresa conlleva responsabilidades con respecto a los empleados. Cumplir con las obligaciones laborales, como el pago de salarios y la liquidación adecuada, es crucial. Las leyes laborales varían según la ubicación, por lo que es esencial entender y seguir las normativas locales.

6. Tratamiento de Acreedores

La relación con los acreedores es fundamental en el proceso de cierre. Es aconsejable comunicarse abierta y tempranamente con los acreedores para negociar soluciones. En algunos casos, se puede llegar a acuerdos de pago o convenios que faciliten el cierre sin recurrir a medidas más extremas.

7. Liquidación de Activos

En un proceso de cierre, la liquidación de activos puede ser necesaria para generar fondos que se destinen al pago de deudas.

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